En momentos de cambio en Cuba, la embajada de EEUU está casi vacía

En momentos de cambio en Cuba, la embajada de EEUU está casi vacíaLA HABANA, 7 abr. En momentos en que Cuba enfrenta un importante cambio generacional con el retiro del gobernante Raúl Castro del poder el próximo 19 de abril, Estados Unidos tiene pocos ojos y oídos oficiales en la isla.

La lista de la embajada, que se actualizó el 22 de marzo en el sitio de internet del Departamento de Estado, no enumera a ningún funcionario político o económico. Tampoco hay funcionarios de asuntos públicos ni de cultura. La lista ahora incluye un total de 10 diplomáticos, incluido el Encargado de Negocios Philip S. Goldberg, el jefe de la misión en ausencia de un embajador.

La mayoría de los trabajos que aún permanecen están relacionados con el mantenimiento, la seguridad o el funcionamiento interno de la embajada, que se encuentra junto al Malecón de la costa habanera.

El 2 de marzo, el Departamento de Estado anunció que, por tiempo indefinido, el personal de su embajada de La Habana quedaría en el nivel mínimo “necesario para llevar a cabo las principales funciones diplomáticas y consulares”.

 A raíz de lo que Estados Unidos ha considerado como “ataques contra la salud” de sus diplomáticos, la embajada había estado funcionando desde el 29 de septiembre bajo el estatus temporal de orden de salida.

Alrededor de dos tercios del personal de la embajada fue retirado después de que dos docenas de funcionarios diplomáticos se quejaron de síntomas misteriosos que van desde pérdida de la audición y zumbido en los oídos a conmociones cerebrales leves, dolores de cabeza y trastornos de la memoria y del sueño. Estados Unidos también expulsó a 17 diplomáticos cubanos de Washington y emitió una alerta de viaje para los visitantes estadounidenses a la isla como parte de su respuesta.

Cuando el estatus temporal expiró en marzo, se estableció un nuevo plan de personal permanente que mantenía los niveles de personal al mínimo y no permitía a los familiares de los diplomáticos acompañarlos a la misión de La Habana.

Ahora un solo funcionario consular, el Cónsul General Brendan Mullarkey, figura en la lista de la embajada.

Anteriormente, la embajada tenía un gran personal consular que procesaba solicitudes de visitas familiares, visas de inmigrantes y otras peticiones de ciudadanos cubanos. Ahora las citas para entrevistas de visas de inmigrantes de los cubanos se están manejando en la embajada de EEUU en Georgetown, Guyana, y los solicitantes cubanos de visas de rutina de no inmigrante pueden solicitarlas en cualquier embajada o consulado de Estados Unidos fuera de Cuba.

El personal de la embajada ahora es mucho más pequeño que cuando la misión diplomática de Estados Unidos funcionaba como una Sección de Intereses, antes de que Estados Unidos y Cuba restablecieran las relaciones diplomáticas el 20 de julio del 2015 como parte del acercamiento de la administración de Obama con Cuba.

Los oficiales que permanecen en la embajada tienen cargos tales como gerente, funcionario de recursos humanos, de servicios generales (un trabajo cuyas funciones incluyen administrar los recursos físicos y logística), empleado de sistemas de información, empleado de seguridad y salud laboral, y empleado de seguridad regional.

El Departamento de Estado dice que todavía no tiene “respuestas definitivas” sobre qué causó los síntomas adversos experimentados por los diplomáticos y aún los está investigando. Aunque Estados Unidos no ha culpado directamente a Cuba, el Departamento de Estado ha dicho que responsabiliza al gobierno cubano de no proteger a los diplomáticos mientras se encontraban en territorio cubano. Cuba ha dicho en repetidas ocasiones que no es responsable por los incidentes.
Tomado de  www.elnuevoherald.com