El Guardián de la Bahía de La Habana

havana-live-cristo de la habanaLA HABANA, 13 Abril  Recibiendo a los visitantes y bendiciendo la Bahía de La Habana, se erige el Cristo de La Habana.
Mayor escultura del mundo en mármol Carrara tallada por una mujer, la escultora Gilma Madera (1915-2000). Esculpida en roma y bendecida por el Papa Prío XII, está conformada por 67 piezas con una altura total desde su base hasta la cima de 20m, fue inaugurada el 25 de diciembre de 1958.

Formando parte del conjunto arquitectónico que caracteriza la entrada del puerto de la Bahía de La Habana.
Desde muchos puntos de la ciudad se puede divisar la imagen del Cristo que recibe a los buques que entran a la Bahía y las pequeñas embarcaciones que entran después de la pesca diaria, por la forma en que está esculpida da la sensación de estar bendiciendo a todos los pobladores de La Habana y a los visitantes nacionales y extranjeros que binen a admirar si belleza.

A sus pies se ubica una plaza mirador desde donde se pueden observar además de la majestuosa escultura, las mejores vistas del litoral Habanero, fundamentalmente de noche cuando las luces de los edificios y los viales junto a la oscuridad de la noche y las estrellas crean una imagen mágica de La Habana, conformado por la bahía, el centro histórico, el paseo del nombrado Malecón Habanero y el poblado de Casa Blanca.

Después de ganar el derecho de levantar la obra la escultora se fue hasta Carrara, Italia, porque en esa región del sur de la península itálica posee el mejor mármol del mundo, por lo que Jilma talló su obra allá.
Algo significativo que se propuso la autora fue apartarse de la imagen cotidiana de Cristo, y se alejó de la debilidad que aparentaba en cuadros y obras anteriores.

Basada en el pensamiento del Héroe Nacional de Cuba José Martí sobre los pobres de la tierra, le dio a la figura la austeridad, el amor y la fuerza para acercarse a aquel pensamiento del llamado Apóstol de la independencia de Cuba.
El Cristo de La Habana ha devenido uno de los símbolos de la capital cubana y con esta obra Jilma Madera ganó un espacio importante en la historia de las artes plásticas de Cuba.