El gran dictador de emociones

El gran dictador de emociones

4- El Luzhniki Stadium, con capacidad para 81 300 espectadores, será la sede de la gran final. (goal.com)

LA HABANA, 12 apr. (Por: Giovanni Martínez) Más que un deporte, se trata de una batalla de 11 contra 11 que significa gloria o desdicha para ciudades y naciones enteras. Se detiene la respiración o se arma la algarabía más sublime. Depende de la tenacidad, la maestría, o a veces, tan solo la suerte.

Desde el pasado 2017, cuando se iniciaron las eliminatorias para el mundial de Rusia 2018 en cada continente, la magia del más universal de los deportes dejó emociones diversas: algunas impensadas.

La eliminación de Italia por ejemplo, enmudeció a todo un país. Uno de los grandes de todos los tiempos, campeón del orbe en cuatro ocasiones, se ubicó segundo en su grupo detrás de España y terminó cayendo ante Suecia en el repechaje.

Pero la azzurra no es la única escuadra de renombre sin pasajes para Rusia. Chile, el doble triunfador en América, tampoco sacó boletos. Una tensa eliminatoria decidida en la última jornada le sonrió a Perú, que se afianzó en el cupo final de la confederación regional, para luego, en partidos de ida y vuelta, disponer de Nueva Zelanda y regresar a la magna cita después de 36 años sin asistir.

Holanda y Estados Unidos son también notables ausentes. Fundamentalmente los europeos, que han ido decayendo en una fuerte crisis iniciada al término del Mundial de Sudáfrica en 2010; cuando declinaron 1-0 ante los españoles, con aquel histórico gol de Iniesta en el tiempo agregado que bordó a los ibéricos la primera estrella en sus camisetas. Desde ese día, aunque luego quedaron terceros en Brasil 2014, el fantasma de caer siempre en finales, y no ostentar ninguna copa del mundo en sus vitrinas, se hizo más fuerte. Es sin dudas una etapa de retroceso para la casi desaparecida naranja mecánica y les urge una renovación generacional.

La bola de cristal

Desde la conformación de los grupos se dispararon los pronósticos en todas las latitudes.

Este es un deporte de autoridad, donde la historia, por lo general, juega un papel importante; sobre todo en partidos definitorios de instancias finales.

De este modo podemos aventurarnos a recrear todo el camino y seleccionar a los cuatro grandes, teniendo en cuenta probables resultados en la fase de grupos.

Vale decir que con solo una posición que cambie en dicha etapa, correriamos el riesgo de equivocarnos, pero errar es saludable, y, como el mundo es para los valientes, intentaremos ver el futuro en estas líneas; pues desde que se efectuó el sorteo y se armaron los ocho grupos de cuatro selecciones, ningún hincha ha dejado de sacar sus cuentas y emitir un pronóstico, con un ojo siempre puesto en el almanaque, para tachar los días que quedan por delante. La pasión por el fútbol es un sentimiento imposible de parar.

La disposición de los grupos y los posibles cruces entre los 16 clasificados en octavos de final, nos permite suponer que, a las semifinales pudieran llegar por un lado Francia y Brasil, y por el otro Argentina y Alemania. ¡Partidazos!

¿Pero cómo? Una variante muy probable y creíble sería que estas cuatro selecciones quedaran líderes en sus respectivas llaves, y lógicamente, que avanzaran en octavos y cuartos de final.

Francia deberá puntear el grupo C (Australia; Perú; Dinamarca) y cruzarse en octavos con la fuerte Croacia, y en cuartos ante el siempre difícil Uruguay o tal vez el Portugal de Cristiano Ronaldo. Duro camino, pero los galos salen como favoritos.

Brasil, si lidera el grupo E (Suiza; Costa Rica; Serbia), deberá encontrar en su camino a Suecia en octavos y en cuartos pudiera tener un partido más complicado ante Inglaterra o Bélgica. También los sudamericanos salen favoritos para ganar y quedar entre los cuatro grandes.El gran dictador de emociones

Argentina por su parte, el subcampeón de todos los eventos recientes, tiene un camino bastante complicado, sobre todo porque deberá cruzarse en cuartos de final con España, partido de pronóstico reservado para la mayoría de los especialistas, y que sin dudas, si llegara a ocurrir, será unos de los platos fuertes de Rusia 2018. Los albicelestes tienen en su favor dos elementos: la historia, que siempre pesa; y el presente, Lionel Messi.

Tengo una duda: Aquí estas asumiendo q los dos pasarán a cuartos de finales, y obvias la fase grupo. Si vas a asumir que pasan a cuartos de finales, explicar porqué y el grupo de argentina no está puesto, además es importante explicar que debe ser un grupo difícil porque argentina clasificó de último, no?

En tanto Alemania, último en la redacción de esta atrevida profecía, pero no por ello el menos peligroso, es el actual campeón defensor y cuatro veces en su historia. Buscará subir a lo más alto del podio dos mundiales consecutivos, como lo hicieran Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962, ¿alguien duda que pueda lograrlo? Tiene un equipo de primera en todas las líneas del campo, y otro semejante en el banco de suplentes. Los teutones son los favoritos más claros para estar en esta presumida lista de cuatro semifinalistas.

2- Messi seguirá siendo clave para su selección. (ole.com.ar)

Ahora bien, dar otro paso y llegar hasta la gran final, y adivinar quién levantará la copa bajo el cielo de Moscú, constituye un atrevimiento sublime. Hasta el mismísimo Nostradamus, más allá de su legado, suavizará sin dejarnos ni un mínimo augurio alentador.

Algo sí es seguro, regresaremos, en este mismo espacio, para comentar lo acontecido cuando finalice la gran cita del más universal de los deportes.

Esperemos entonces, el próximo 14 de junio se abre el telón ante millones de almas, que tras cuatro años de espera, bailarán al compás de una eminente danza que entre goles, gambetas y atajadas, regirá cada una de sus emociones.

Seria bueno agregar la dificultad de países latinoamericanos y caribeños de jugar en territorio ruso por el clima, me parece un dato interesante.