EEUU y Cuba estudian huracanes para mejorar pronósticos

EEUU y Cuba estudian huracanes para mejorar pronósticosLA HABANA, 22 mar (EFE)  Comenzó ayer en La Habana un evento que agrupa a científicos de Cuba y Estados Unidos con el objetivo de crear un taller internacional para el estudio de huracanes ocurridos en los últimos 10 mil añosen el Caribe. La primera meta, aseguran expertos, sería establecer una metodología para conocer la intensidad y frecuencia de los mismos.

El proyecto involucrará a instituciones de la isla como el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y el Centro del Clima del Instituto de Meteorología, junto a las universidades de Auburn y Alabama, de Estados Unidos.

Nombrado como “Proyecto de Evaluación de Paleoclimas y Paleohuracanes en Cuba y el Caribe,” ambas naciones desarrollarán investigaciones a partir de Registros de Alta Resolución de Espeleotemas en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, con sede en La Habana Vieja, puntualiza el diario Granma en portada.

Según el líder del proyecto, Jesús Pajón Morejón, durante el taller se estudiarán las huellas dejadas por los huracanes en las bandas de crecimiento de las estalagmitas en las cuevas del occidente de Cuba.

Así se podrá obtener información sobre la incidencia de las tormentas y la presunta fuerza con que azotaron la región, resultados que ayudarán a evaluar posibles ciclos de retorno o recurrencia de estos fenómenos, con énfasis en los casos notablemente fuertes.

La paleoclimatología estudia el clima de épocas geológicas antiguas y en los últimos años ha despertado interés por su capacidad para mostrar la evolución de las temperaturas y las lluvias en distintos periodos históricos del planeta.

Esta especialidad permite a los investigadores entender mejor los patrones climáticos y efectuar valoraciones y predicciones con una mejor base científica.

El proyecto de estudio de los paleohuracanes en Cuba y el Caribe forma parte del programa nacional “Cambio climático en Cuba: Impactos, Mitigación y Adaptación” del Ministerio de Medio Ambiente de la isla.

Cuba está ubicada en una zona proclive a huracanes, con una temporada activa entre los meses de junio y noviembre.

En lo que va de siglo la isla caribeña ha sufrido el paso de 16 intensas tormentas que han dejado 40 muertos, pérdidas por unos 26.000 millones de dólares y más de 1,5 millones de viviendas dañadas.

El más reciente, Matthew, azotó con fuerza de categoría 4 a la porción más oriental del país, en octubre del año pasado.

Los estragos causados por Matthew fueron cuantificados en más de 63 millones de dólares y 42.338 viviendas dañadas, según la Defensa Civil cubana, que no reportó pérdida de vidas humanas.