¿Edificio de la muerte?

¿Edificio de la muerte? LA HABANA, 16 nov. (Por. Yanelys Hernández) La Habana y su fascinante arquitectura han dejado a más de un transeúnte boquiabierto.

Precisamente el entorno urbanístico es parte de su magia, donde se hacen latentes las huellas del tiempo ylas miles historias que guarda consigo una ciudad que sin su malecón estaría media vacía.

Junto a la brisa del mar e inolvidables amaneceres llegan secretos que escapan de la especulación: el edificio de los ataúdes no solo resulta un elemento singular dentro del perfil urbano del malecón habanero sino que guarda un emotivo relato.

Erigido, aproximadamente, en la década de los años cincuenta del pasado siglo y construido por un presunto arquitecto con solvencia económica en homenaje a su hija, la cual se ahogó en las aguas del litoral a punto de cumplir sus quince años.

Los balcones, en forma de ataúd y con un número que corresponde a la edad de la adolescente, constituyen una imagen del profundo dolor de este padre; quien convirtió el también conocido como edificio de la muerte, en la obra más triste de la vía rápida que bordea el mar de La Habana