Edición 87 de la regata St. Petersburg-La Habana rescata tradición náutica

LA HABANA, March 1th Pasaron 58 años sin que los barcos de vela crucero volvieran a dirigir sus proas, viento en popa, para salir de la bahía de Tampa, en Florida, Estados Unidos, y cruzar las aguas del Golfo de México para descender hasta La Habana, pero el último día de febrero de este 2017 marcará el reinicio de una de las regatas más antiguas que se organizara entre Estados Unidos y Cuba.

Así, la náutica, y la vela en particular, se confirman como la modalidad deportiva que vuelve a conectar a cubanos y estadounidense.

Es el resultado de años de gestiones y acuerdos entre los clubes náuticos Internacional Hemingway de Cuba y el St. Petersburg Yatch Club, que desde 1992 hacen esfuerzos por rescatar una prueba de navegación que fue gestada en 1930 para premiar a las mejores tripulaciones, estadounidenses y cubanas, que se impusieran en las distintas categorías de barcos después de vencer más de 300 millas náuticas, enfrentando en ocasiones serios obstáculos que la meteorología interponía en el camino de los barcos y sus tripulaciones.

En la ciudad de St. Petersburg, el alcalde de la ciudad, Rick Kriseman, ha expresado por años la intención de acercar a los pueblos de Estados Unidos y Cuba, y como autoridad ofrece ahora todo el apoyo para que las más de quinientas personas que viajan a bordo de las ochenta embarcaciones que intervienen en la regata tengan una exitosa competencia y feliz estancia en Cuba.

“Estoy orgulloso de que la Ciudad de St. Petersburg esté envuelta en este evento, y creo que el deporte como la regata, el arte y la cultura hacen un puente para propiciar la unión de los pueblos con amistad” ha dicho Kriseman, quien asistió al Club de Yates de St.Petersburg. El político dijo sentir emoción porque las personas de su ciudad y su país pudieran viajar a la Habana y toda Cuba para tener la bella experiencia de vivir personalmente la cálida
acogida que los cubanos brindan.

En medio de opiniones y gestiones que surgen en el propio estado de la Florida por revisar y deshacer los avances que en materia de normalización de relaciones lograron hasta ahora Cuba y Estados Unidos, durante los últimos años de la administración del presidente Barack Obama, el alcalde de la Ciudad de St. Petersburg, Rick Kriseman, considera que la celebración de la regata de vela crucero hasta La Habana “es un paso de avance en la dirección correcta” .

Casi un año después, hay un ambiente competitivo entre los participantes en la regata St. Petersburg-La Habana, pero ganan los sentimientos de amistad y respeto por los códigos de ética, una distinción propia de quienes se hacen al mar para navegar.

El evento deportivo cumple su edición 87 y ahora, con la embarcación Mícara y su tripulación cubana, se retoma la tradición con un barco inscripto en la justa, representando Club Náutico Internacional Hemingway de Cuba.

La dotación está integrada por el capitán Fernando Cabrera, el navegante José Recio y el marinero René Cordero. La embarcación llegó a puerto del Club Náutico de Cayo Hueso y se incorporará a la regata cuando los barcos procedentes de la bahía de Tampa pasen a la altura de las islas de Dray Tortuga.

Edición 87 de la regata St. Petersburg-La Habana rescata tradición náutica tras 58 años de interrupción.