Desde MasterChef: Ketty Fresneda cubana 100% aunque con acento gallego

Desde MasterChef: Ketty Fresneda cubana 100% aunque con acento gallegoLA HABANA, 9 ago. (Por: Yanelys Hernández Cordero) Mi pasión por la cocina la descubrí desde pequeña.

Me encantaba mirar todo lo que hacía mi abuela y cada vez que probaba algo que me gustaba siempre mi pregunta era: ¿esto cómo se hace?, incluso si comía fuera de casa”, confiesa Ketty Fresneda en exclusiva para Havana Live. Esta cubana se abrió paso entre las 23.000 personas que intentaron entrar al talent show español en su sexta edición.

Desde los fogones de MasterChef recordó sus inicios en este arte, sin dudas marcados por sus experiencias de vida en la capital habanera.

El amor la hizo emigrar del Vedado a España, específicamente a la ciudad de Pontevedra. Entonces Ketty tuvo que renunciar a la medicina porque no le convalidaron los estudios y, como ella misma afirma entre risas, estudió un híbrido entre cocina y medicina: la nutrición.

Poco a poco fue descubriendo la gastronomía gallega, sus puntos de encuentro y ruptura con respecto a la cubana, siempre ayudada por sus suegros dueños de un bar en la ciudad europea. Audicionar a MasterChef 6 y quedar entre los quince seleccionados ha sido una de las sorpresas más maravillosas en la vida de esta joven de 28 años.

Programa tras programa la vimos crecerse y superar su temor a los postres; en varias ocasiones destacó entre sus compañeros al punto que llegó a ganar el delantal dorado, indemnizándola de la prueba eliminatoria. Por otra parte, algunas de sus actuaciones fueron fruto de polémica en las redes sociales; en este sentido nos comenta: “MasterChef es un concurso que te obliga a sacar lo mejor y lo peor de ti. Una experiencia única y me iban los retos…”

Confiesa que su mayor desafío durante estos tres meses de entrega total no radicó precisamente, en el ámbito culinario, sino en controlar sus emociones; aunque no olvida lo complicado que resultó replicar el súper postre del ABaC (restaurante de tres estrellas Michelin de Jordi Cruz).

“Pensé que me daba un infarto cuando vi que me tocaba hacer repostería de alta cocina y para colmo el creador del plato era uno de nuestros jueces, el más cascarrabias”-alega la cubana de risos a lo Celia Cruz.
(Fotos: Cortesía de Shine Iberia (Masterchef)

Su apodo de La Tropical la dotó de un sello identitario dentro de la competencia culinaria, pero fue su pasión y esfuerzo lo que la hizo cumplir- según nos confesara poco antes del cierre del certamen- uno de sus mayores sueños: apoderarse de un sitio en la Gran Final, junto a sus compañeros Toni, Oxana y Marta.Desde MasterChef: Ketty Fresneda cubana 100% aunque con acento gallego

Los nervios de Ketty y su sensibilidad a flor de piel traspasaban las pantallas. Y en Cuba, que ya la simple participación de una cubana en MasteChef España era conversación común al abordar el transporte público o en la cola del pan o en los estanquillos de venta de la prensa impresa…; el verla tan cerca de ese glamuroso trofeo que acredita al ganador, de la publicación de sus propio libro de recetas, de 100 mil euros y además de la posibilidad de cursar el Máster en Cocina Técnica y Producto que concede el Basque Culinary Center (primera universidad gastronómica de España) generó una expectativa y una fidelización por el programa -Paquete Semanal mediante- desde la Mayor de las Antillas.

Fue en la ciudad de Toledo donde Ketty entró segunda al duelo final resultado de un reto que tuvo lugar en el restaurante El Bohío de Pepe Rodríguez, su juez favorito, uno de sus grandes ídolos en la cocina y a quien ella catalogara como “muy cercano por ser un hombre de éxito”; quizás por sus raíces cubanas unidas a su genialidad gastronómica y a una sencillez tierna, como de padre. En esta ocasión Fresneda eligió lucirse elaborando los platos de mayor complejidad que fueron degustados por los 12 ganadores de programas anteriores.

En el ansiado duelo, el menú propuesto por la cubana tuvo de entrante ensalada de rape, cigala y buey de mar con cúpula de coco. Como plato principal raya en su jugo con ensalada de anisados, encurtidos y caviar de pomelo. Para cerrar un Cuba Libre llevado a postre compuesto por: bizcocho de plátano, reducción de cola, aire de ron y granizado de limón.

Sin dudas, trabajó con productos sumamente complicados y arriesgó mucho presentando una propuesta creativa pues eligió no reproducir sino crear sus propias elaboraciones cual chef profesional. Del otro lado, la contrincante hizo un menú enfocado en la dieta mediterránea con platos ya desarrollados en otras ediciones como los famosos macarons que tanto le celebró el jurado.

Sin embargo, a pesar de las innumerables ocasiones en las que estuvo en peligro de eliminación y de haber entrado de última a la final, Marta, la madrileña fue la que se alzó con el primer premio en un duelo calificado por los expertos del show como bastante igualitario.

Pero la cubana no se fue con las manos vacías, sino que obtuvo un Máster en cocina dulce y pastelería de restaurante, y una amistad con su adversaria que la presión de la competencia no pudo aminorar. Según Jordi, Ketty aportó el toque tropical ha MasterChef y no solo con sus platos, también con sus estilismos.

“Todo un país te mira, eres la primera cubana que llega, y más a la final”- dijo el juez durante la cata. No obstante, para los cubanos no solo tuvo “mérito”. Desde esta Isla que tanto de España tiene, preferimos quedarnos con las palabras que Pepe murmuró al oído de Ketty “eres una campeona”.

Ahora espero que se multipliquen las oportunidades para formarme como chef. Quiero tener mi restaurante, quiero perder el miedo a los postres y quién sabe si dedicarme a la alta cocina de fusión”-. Son sus proyecciones futuras, y esperamos que elija La Habana para abrir su restaurante o al menos uno de ellos, porque tenemos fe en que esa evolución vista durante el programa, continuará en ascenso.

Y aunque muchos han arremetido contra ella, otros tantos la apoyan incondicionalmente, entre ellos su pueblo cubano al que envía a través de Havana Live un mensaje de gratitud por su apoyo incondicional:

A pesar que muchos me achacan que perdí el acento, cada día me levanto orgullosa de mis raíces, de que mi abuela sea muy negra y gracias a eso mi polémico cabello sea como es, de que mis venas lleven sangre mambisa porque me considero luchadora descendiente directa de Mariana Grajales.

Leo mucho a José Martí y soy muy cubana, tan cubana que aún sigo colando todos los días café en cafetera y café cubano, que siempre me traigo dos paquetes grandes de Cuba porque no sé beber otro café. Sigo siendo una bailadora, como solo los cubanos sabemos, me encanta la rumba, bailar salsa y todo lo que sea moverse exageradamente. Agradezco muchísimo la oportunidad de ser la representante de Cuba en las cocinas de MasterChef 6. Siempre esperé no decepcionar, para mí yo ya he ganado y me siento en una nube.

Y mi mayor mensaje para los cubanos que me siguen es que no tengo palabras para agradecer el apoyo tan exageradamente bueno que me dais, incluso mi afición que me defiende de los hater me tienen in love. Y si algún día tengo un restaure en España siempre, siempre habrá hueco para emplear a un compatriota”-termina sonriendo y agrega: “No hay nada que me duela más que se ponga en juicio mi cubanía: cubana 100% aunque con acento gallego”. Así culmina nuestro encuentro con esta cubana que seguirá uniendo lazos culturales de España a Cuba (ida y vuelta).