Danza y cubanía del español Goyo Montero en La Habana El estreno mundial

Danza y cubanía del español Goyo Montero en La Habana El estreno mundialLA HABANA, 15 sept. Alejado de proyecciones comunes, el coreógrafo español Goyo Montero conecta hoy danza y cubanía en Imponderable, una obra creada para la compañía de Carlos Acosta a partir de la poética del trovador cubano Silvio Rodríguez.

Quizás para subrayar las potencialidades filosóficas y literarias de las letras de algunas canciones, el coreógrafo le pidió al músico que simplemente las declamara, esta colaboración generó el terreno para una coreografía polisémica, reflexiva y de cierto modo melancólica.

El estreno mundial de Imponderable recibió la víspera el aplauso del público del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, la primera instalación de su tipo en abrir puertas dentro de Cuba, luego del paso devastador del huracán Irma por el país.

Montero brindó a nueve bailarines de Acosta Danza una oportunidad para reflejar sus personalidades en medio del desamor, el riesgo, la espiritualidad, o ante la nostalgia, la esperanza y la entrega.

El magnífico trabajo musical de Owen Belton sobre las canciones de Rodríguez combinado con la danza y el diseño de luces de Olaf Lundt y el propio Montero, enlaza intimidades de los cubanos y de la cubanía poco expuestas en los medios de comunicación.

Lejos de los clichés de la alegría, la sensualidad y el triunfalismo, Imponderable despliega luces, oscuridades, anhelos, intentos, búsquedas, frustraciones, persistencia, tenacidad, muestra lo cubano y lo universal dentro de las personas, inclusive dentro de la obra de Rodríguez.

Aunque las canciones usadas son cuatro: OjaláFábula de los tres hermanosTe amaré y Con 10 años menos, los admiradores de este icono de la llamada Nueva Trova Cubana encontrarán conexiones con historias de otros de sus temas, gracias a la coreografía y un loable empleo de luces.

La compañía danzaria cubana interpretará Imponderable nuevamente este viernes 15, sábado 16 y domingo 17 de septiembre, junto a una serie de obras, diversa en cuanto a estilos, a tono con su propósito de ofrecer espectáculos integradores desde lo contemporáneo y lo neoclásico.

Componen el programa además Belles Lettres, una espléndida pieza lírica del estadounidense Justin Peck, coreógrafo residente del New York City Ballet; y el dueto Nosotros, de los jóvenes creadores cubanos Beatriz García y Raúl Reinoso, que alcanza su mejor expresión en la naturalidad de una soberbia bailarina: Marta Ortega.

A estos títulos se suma un clásico de la danza moderna cubana, El cruce sobre el Niágara, de Marianela Boán; y Twelve, gustado divertimento del español Jorge Crecis que exige a los bailarines una máxima disposición física y mental, con elementos deportivos y matemáticos. (PL).