“Cuba no pudo pagar $5.299 millones de deuda externa”, asegura experto

LA HABANA,23 feb (EFE).- El prestigioso economista Emilio Morales, presidente de The Havana Consulting Group, una organización con sede en Miami, dijo que no es cierto elpago efectuado por Cuba de 5.299 millones de dólares en 2016 a los acreedores de su deuda externa. Una noticia dada a conocer recientemente por el medio oficialista Cubadebate.

“No tiene sentido alguno, ni es posible”, dijo Morales, quien aclaró que la isla “no ha tenido capacidad de ahorro en casi 60 años” y que resulta “imposible” que pueda desembolsar esa cantidad de dinero “sencillamente porque no existe”.

En opinión de Morales, lo que se produjo fue el “pago a un grupo grande de proveedores a partir de la cuenta corriente, más los primeros compromisos de pagos con el Club de París por un monto estimado de 145 millones de dólares”.

El estudio del Havana Consulting Group se basa en un artículo escrito por el exministro de Economía cubano, José Luis Rodríguez, en el que se cita una información de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) sobre el pago de la cantidad de dinero citada.

El artículo de Cubadebate reconoce que “los resultados oficiales anunciados en la ANPP revelaron un decrecimiento de menos 0,9 %”, algo que, “cabe suponer”, se debió a un “empeoramiento del desempeño económico del país en el segundo trimestre del 2016 más allá de lo previsto”.

Una “contracción económica” en la isla caribeña en 2016 que, a juicio de Morales, es consecuencia, de una “importante reducción en el suministro de petróleo venezolano en los últimos seis meses del año”, con un descenso aproximado de un 20 %.

A este déficit de suministros de petróleo habría que agregar, prosiguió el experto en estrategias de mercado, la “caída de la exportación de níquel y azúcar, más una disminución de la producción de crudo nacional y de gas”.

A la postre, Cuba “ha tenido que hacer desembolsos adicionales para la compra de petróleo a terceros países a precios del mercado mundial y sin subsidios”.

En cuanto a su deuda externa, Morales recordó que el gobierno de la Isla alcanzó el 12 de diciembre de 2015 un acuerdo con los 15 países acreedores del Club de París (entre otros Francia, España e Italia) para reestructurar los 11.100 millones de dólares en cesación de pagos desde 1986.

Los acreedores decidieron condonar a Cuba 8.500 millones de dólares correspondientes a intereses y la isla caribeña se comprometió a pagar los 2.600 millones de dólares adeudados en un periodo de 18 años.

A estos 145 millones de dólares anuales habría que añadir cerca de 300 millones de dólares más en pagos al resto de los acreedores no pertenecientes al Club de París, recogió la nota de The Havana Consulting Group.

Sí es cierto, acotó el experto, que La Habana dio prioridad a los primeros pagos de su deuda externa renegociada por el “valor estratégico” que entraña ofrecer “señales de voluntad y compromiso de pago”, ante la “urgencia” del régimen para “insertarse en los circuitos financieros internacionales”.

Sin embargo, hizo hincapié, resulta insuficiente para las instituciones financieras internacionales la “muestra de voluntad de pago” por parte del régimen para solventar las grandes necesidades de crédito de la isla y poder reconstruir su economía.

En este contexto de “contracción económica”, la “salida más práctica” a la crisis que vislumbra el experto pasa por que las autoridades cubanas “abran de verdad su economía al libre mercado, liberen sus fuerzas productivas y hagan una profunda apertura”.

Todas estas medidas deben emprenderse “independientemente de lo que haga o no haga la Administración Trump respecto a un cambio de política hacia Cuba”, aseveró el experto de origen cubano.

De lo contrario, advirtió Morales, los compromisos acordados por Cuba para el pago de su deuda externa van a ser no solo “muy difíciles de cumplir”, sino que la “situación económico-social podría ponerse más tensa en el país y derivar en escenarios críticos no deseados para nadie”.

Alertó Morales sobre la posibilidad de que la recesión que atenaza al país caribeño “se agrave en el año en curso” con la “disminución de las reservas, el declive de la entrega de petróleo y la caída de las exportaciones de azúcar y níquel”, realidades que imposibilitan hacer un pago por concepto de deuda externa de la magnitud expresada por el Gobierno cubano.

“Si de verdad al Gobierno cubano le interesare insertarse en los circuitos internacionales debería comenzar a desmontar las viejas prácticas que limitan la contratación de los propios ciudadanos cubanos dentro y fuera del país”, diagnosticó.

Y criticó una política gubernamental en la que, por lo general, el “Estado se embolsa el 80 % del monto de los salarios de la mano de obra”.