Cuba firma un acuerdo de colaboración con la Universidad de Harvard

Mark Christopher Elliot, vicerrector de Harvard, y la viceministra de Educación Superior, Aurora Fernández González. Foto: Juventud Rebelde

LA HABANA, 17dic (EFE).- La Universidad de Harvard (Massachusetts, EE.UU.) y el Ministerio de Educación Superior en Cuba firmaron este sábado un memorando de entendimiento que facilitaría las futuras colaboraciones en investigaciones científicas, así como la promoción de publicaciones conjuntas.

El convenio, que también incluye la capacitación de estudiantes de posgrado, fue firmado en la capital cubana por la viceministra cubana Aurora Fernández y el vicerrector de Harvard, Mark C. Elliot.

Dentro del convenio, ambas partes acordaron promover los vínculos académicos a través de la capacitación de estudiantes de posgrado, el desarrollo de investigaciones científicas y publicaciones conjuntas, reseña la estatal Agencia Cubana de Noticias.

“En Harvard nos sentimos muy orgullosos del trabajo hecho en Cuba en materia de desarrollo académico e investigativo”, dijo Elliot, quien recordó el convenio similar rubricado entre su institución y la Universidad de La Habana en 2006.

Agregó que esta es una ocasión especial para celebrar esa colaboración, que hay que potenciar en los “difíciles momentos” que vive la relación entre ambos países, que restablecieron relaciones diplomáticas en 2015 tras más de medio siglo de enemistad.

Aurora Fernández destacó a su vez que este memorando “es resultado de meses de entendimiento”.

La viceministra cubana de Educación Superior insistió en que, “a pesar de lo tensa que se ha vuelto la diplomacia entre ambos gobiernos a partir del ascenso del (presidente de EE.UU.) Donald Trump al poder, el acuerdo ampliará las relaciones de la universidad norteamericana con otras instituciones académicas del país”.

Cuba y Estados Unidos tuvieron un momento dulce en sus relaciones desde que el expresidente estadounidense Barack Obama y su homólogo Raúl Castro impulsaran un “deshielo” en las relaciones a fines de 2014, que tuvo como clímax la reanudación de nexos diplomáticos, la reapertura de embajadas y la visita de Obama a La Habana, en 2016.

Los Gobiernos de ambas naciones acordaron colaborar en varias áreas, entre ellas la educación, la salud, la cultura, la lucha contra el tráfico de drogas y los temas migratorios.

Sin embargo, la llegada a la Casa Blanca de Trump ralentizó la nueva etapa de “normalización” de relaciones y significó un viraje en la política estadounidense hacia la isla.

La directora general para EE.UU. del Ministerio cubano de Exteriores, Josefina Vidal, reconoció ayer que los primeros efectos adversos del cambio de política de EE.UU. “ya se hacen sentir”, aunque reiteró la voluntad de Cuba de continuar el diálogo y la cooperación “sin imposiciones ni condicionamientos”.

Vidal mencionó, entre otras afectaciones, que los viajes de estadounidenses a la isla comenzaron a caer tras registrar un espectacular crecimiento en los dos años previos y se ha paralizado de la cooperación en materia de salud y medio ambiente.