Concluyen tres memorables días por Floridita de La Habana

LA HABANA, 6 oct (PL) Los festejos y competencia Rey de Reyes del famoso bar restaurante habanero Floridita concluyen hoy luego de tres días de encuentros y probar habilidades un grupo de cantineros.

La cita no solo fue tratar de ganar el primer puesto en el certamen dedicado a la elaboracion del coctel Daiquirí, sino realizar visitas, diálogos y, sobre todo, comprobar la versatilidad de este establecimiento.

Conocido como La Piña de Plata en sus orígenes, el bar-restaurante Floridita abrió el 6 de julio de 1817, y sus empleados y directivos se dedicaron a festejarlo, en particular, en las tres jornadas que concluyen este viernes.

Esta celebridad de establecimiento tiene como elementos destacables la calidad del servicio y su historia, reconocidos por la revista estadounidenses Esquire cuando lo incluyó en 1953 entre los siete bares más famosos del mundo.

Cuenta con varias novedades, entre ellas un concurso nombrado El Rey del Daiquiri que ocurre desde hace ocho años, de ahí que esta versión sea la del Rey de Reyes, para distinguir al mejor de esos encuentros.

Ahora, entre los ocho competidores aparece un argentino y un estadounidense, y muchos ojos que siguieron la cita mediante las redes sociales.

Este también es un restaurante de celebridades, pues por sus salones, especializados en mariscos y con una buena carta de habanos, pasaron Paco Rabanne, Naomi Campbell, Matt Dillon, Kate Mosse, Dany Glober, Jack Nicholson, Fito Páez y Jean Paul Belmondo, entre otros.

Ubicado en el número 557 de la Calle Obispo, a las puertas de La Habana Vieja, constituye sitio sumamente visitado y atractivo para los viajeros, sobre todo para estadounidenses.

El Daiquiri es prácticamente una leyenda, el coctel más solicitado y segundo en el mundo luego del Margarita.

Sobre su aparición existen diversas versiones, una de ellas, le sitúa desde principios del siglo XX por el ingeniero Pagliuchi, capitán del ejército libertador cubano, en la mina de hierro de Daiquirí.

En ese lugar de la oriental ciudad de Santiago de Cuba, el militar tuvo una entrevista con su colega estadounidense Jennings S. Cox, y como en la despensa del norteño no encontró más que Ginebra o Vermouth, entonces mezcló ron, azúcar y limón para mitigar la sed.

La segunda versión data de 1898, cuando las tropas norteamericanas desembarcaron en la playa de la oriental zona de Daiquirí. El general Shafter, quien comandaba esa expedición, unió ron, limón y azúcar, y le añadió hielo para otorgarle el toque de distinción.

Con posterioridad, su verdadero realce ocurre en La Habana, atribuible al cantinero Emilio González, conocido como Maragato, de origen español. Pero su realce fue de la mano del hispano Constantino Ribalaigua Veri (Constante), precisamente en el Floridita.

Y por si fuera poco, el Floridita fue prácticamente el sitio preferido del escritor estadounidense Ernest Hemingway, cuya estatua en bronce ocupa en el mismo lugar donde el célebre premio nobel de litertura pasaba horas disfrutando tragos de refrescante daiquirí.