Centenario del Rey del Mambo será festejado en su Matanzas natal

LA HABANA, 1 diez. El evento incluye onferencias, la apertura de una exposición, y la presentación de documentales, entre los días 8 y 10 de diciembre venideros, e incluirá en su apertura la actuación del quinteto de vientos Atenas Brass Ensemble, y la exhibición de estatuas vivientes.

La jornada inaugural prevé el estreno de la obra teatral Yo soy el Rey del Mambo, basada en el libro homónimo del dramaturgo Ulises Rodríguez Febles, por el grupo mexicano Conjuro Teatro, con la dirección de Dana Stella Aguilar.

Un momento importante del encuentro será la develación de placas en la casa natal de Dámaso Pérez Prado en Matanzas natal, distante 100 kilómetros al este de La Habana. Las tarjas representan sendos homenajes de la Sociedad de Autores y Compositores de México y otra del pueblo cubano.

Habrá actuaciones de la compañía Danza Espiral y Teatro El Mirón Cubano, mientras que otras actividades de relieve tienen que ver con una conferencia magistral de Iván Restrepo, investigador y amigo personal del prominente artista, y la exhibición de audiovisuales sobre la presencia del músico cubano en México.

También se programa un panel sobre el libro del investigador y realizador colombiano Sergio Santana, Pérez Prado: Qué rico mambo, además de la presentación de otro volumen, cubano, titulado Mambo, que rico é, é, é, de Ediciones Matanzas.

Además, habrá un ciclo de filmes con música o actuación del homenajeado, están insertados en la amplia También asistirán investigadores como Iván Restrepo, Sergio Santana, Rafael Lam, Gloria Torres y Rosa Marquetti, entre otros expertos.

La clausura del Coloquio tiene previsto un espectáculo nocturno a la espera del 11 de diciembre, fecha de nacimiento de Pérez Prado (1917-1989), con baile de mambo, fragmentos teatrales y danzarios, en el céntrico parque La Libertad.

Sea o no el inventor del ritmo conocido como mambo, Pérez Prado fue el responsable de la fama mundial de ese baile en la década de 1950, y el prestigio mundial llegó al punto de que el compositor Igor Stravinski lo catalogó de genio, y sus piezas como una suerte de explosión musical.