¿Burundanga o espionaje?

¿Burundanga o espionaje?LA HABANA, 11 Augusto (Cibercuba)  La agencia española de Inteligencia, AICS, cree que es técnicamente imposible colocar micrófonos en las casas de los diplomáticos sin ser detectados con un vulgar barrido

– Dos médicos consultados por CiberCuba apuntan a ultrasonidos, drogas, medicamentos o armas, entre las causas de una sordera.

El deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ha vuelto a la fase del durofrío tras la expulsión de dos diplomáticos de la embajada cubana en Washington, en respuesta a la pérdida de audición de, según AP, cinco funcionarios estadounidenses destinados en La Habana y las parejas de algunos de ellos.

El Gobierno de Raúl Castro  tendrá que explicar qué tipos de “incidentes” se han producido en la isla para que estos diplomáticos norteamericanos padezcan una sordera, que se ha ‘contagiado’ al menos a un funcionario canadiense, tal y como recogió este jueves la CBC.

O los archiconocidos micrófonos cubanos  están envenenados, o los rusos se la están jugando al G2 o alguien suministró burundanga a los funcionarios de la embajada americana y los llevó inconscientes a ver de cerca la ceremonia del cañonazo de las nueve en el Morro para dejarlos fuera de juego.

Expertos en espionaje de Madrid  

La teoría de los micrófonos colocados en las casas de los funcionarios norteamericanos en La Habana carece de sentido para la Asesoría de Inteligencia y Consultoría de Seguridad española (AICS).
A preguntas de CiberCuba, la conocida espía virtual ha explicado que, “conociendo el ‘modus operandi’ norteamericano, es casi imposible que no se tomaran medidas activas para investigar la residencia particular de los diplomáticos, como único lugar en el que pueden haber sido sometidos a ataques con ultrasonidos”.

Desde AICS aclaran que un vulgar “barrido” habría bastado para detectar dispositivos de escucha. “Son procedimientos estandarizados y consisten en operaciones TSCM (Technical Surveillance Counter-Measures). Para llevar a cabo un ataque con ultrasonidos es necesario una fuente de emisión, incluso colocada a cierta distancia del objetivo, pero que puede ser localizada por los sistemas actuales de detección”.

Cuando habla de un supuesto ataque con ultrasonido, AICS se refiere a la emisión de una onda sonora por encima del umbral de recepción del oído humano, muy similar a los silbatos usados en el adiestramiento de perros. Esta onda se puede ajustar al umbral de percepción humana, explica un portavoz de la agencia privada de Inteligencia con sede en Madrid.

De esta forma, provoca sensación de mareo, dolor de cabeza y malestar general. En España, por ejemplo, los Mossos d’ Esquadra, (policía catalana que funciona, por ejemplo, en Barcelona) utilizan este tipo de sistemas en dispositivos antidisturbios para el control de masas.

Conclusión: para los espías de AICS el incidente ocurrido en La Habana es “muy extraño, por no decir imposible” por el hecho de que la sordera sólo haya afectado a determinados funcionarios y que desde el Departamento de Estado no se hubiera tomado ninguna medida para evitarlo. Por eso creen que el Gobierno de Cuba podría estar diciendo la verdad y este tipo de ataque acústico no existir.

La agencia privada de Inteligencia cree que lo ocurrido es la excusa perfecta para que Trump derogue los acuerdos alcanzados por Obama y Raúl Castro ya que sólo puede hacerlo en caso de que esté en peligro la seguridad nacional.

Y recalcan:

Es imposible, desde el punto de vista técnico, que una onda sonora pueda discriminar objetivos. 

¿Burundanga? 

Si no había micrófonos en La Habana, ¿cobra fuerza la teoría del burundanga? El doctor José Alonso, profesor de Medicina de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (España), experto en ECM (experiencias cercanas a la muerte) y médico adjunto al departamento de Radiodiagnóstico del hospital Virgen de la Arrixaca, también de Murcia, apunta a CiberCuba que lo de “ataque acústico” no existe.

“Sí existen factores que pueden afectar al nervio acústico y al oído interno, que son las estructuras profundas, que se pueden dañar. Uno de ellos es un tipo de medicamentos, como por ejemplo los efectos secundarios de los antibióticos aminoglucósidos. Otro, las drogas, que acaban afectando la audición.

Un tercer elemento sería un tipo de ultrasonido que puede afectar al oído interno. Se han dado casos de mujeres embarazadas, sometidas a ultrasonido, cuyos bebés han sufrido daños en el oído”.

Ana Peinado, médico del hospital Virgen de las Nieves de Granada (España), señala a CiberCuba que entre las causas que pueden desencadenar en un “trauma acústico” están un sonido de alta frecuencia como una explosión o la música escuchada a todo volumen con audífonos. También armas usadas para disolver manifestaciones.

El misterio nos tiene en vilo. ¿Los ensordeció el reguetón? ¿Se quedaron sordos con el cañonazo de las nueve? ¿Es ésta una excusa de Trump para cortar el agua y la luz a La Habana? ¿Putin putea a Raúl Castro? ¿Ha dado Estados Unidos una patada a Rusia en el culo de Cuba? ¿Burundanga o espionaje?

Diplomacia cubana 

Teorías hay para todos los gustos. Cuba tiene mucho que perder con el percance. Desandar el camino que Obama y Raúl Castro hicieron juntos y arropados por el Papa Francisco no parece estar entre las opciones que baraja el Gobierno de La Habana, a juzgar por la respuesta difundida por la televisión cubana, después de que este miércoles la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Heather Nauert, confirmara la expulsión de los diplomáticos cubanos el 23 de mayo pasado tras los “incidentes” ocurridos en Cuba en otoño de 2016.

Lejos del discurso incendiario de “Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la lucha”, el Gobierno de la isla tiró de diplomacia y en la misma noche del miércoles el Ministerio de Exteriores informó a los cubanos de que “desde el 17 de febrero” Estados Unidos investiga las causas por las que diplomáticos norteamericanos perdieron audición mientras trabajaban en La Habana. Y recalca que Cuba se ha tomado “este asunto” con “suma seriedad”.

La Habana ha creado un comité interinstitucional, que en casi seis meses no ha llegado a ninguna conclusión porque de tenerla a mano la habrían hecho pública el mismo miércoles. También asegura el Gobierno cubano que ha ampliado y reforzado las medidas de protección y seguridad en la sede de la embajada de Estados Unidos y en las residencias diplomáticas. ¿Eran pocas o eran malas?
Y por último, Cuba ha habilitado nuevos canales de comunicación directa entre la embajada y el Departamento de Seguridad Diplomática. ¿Ahora usan What’sApp o Imo?

Los rusos y la patá pa’ arriba 

AP asegura, citando fuentes cercanas a la investigación, que las autoridades  estadounidenses están convencidas de que los diplomáticos con sordera estuvieron expuestos a un dispositivo sónico colocado dentro o fuera de sus casas, probablemente por un tercer país ¿Rusia? y a espaldas de Cuba.

Eso lo está investigando el FBI, pero si tienen algo, no es consistente. De ahí que la portavoz del Departamento de Estado no mencionara qué o quién hay o está detrás de la expulsión de Washington de los dos diplomáticos cubanos.

La Habana sí se anticipó hace unos días (el 24 de julio) y se puso la curita antes de la herida al anunciar que Josefina Vidal, la cara pública del milagro del restablecimiento de las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, ha sido reasignada a la embajada cubana en Canadá. Una patá pa’ arriba a la primera víctima de la crisis de los micrófonos.