Bienestar animal: muchas razones para emprender


LA HABANA,8. ene. Por: Karla Esquive Báez La protección de la fauna en Cuba resulta un tema bastante polémico que se ha ido acrecentando en los debates populares; en gran medida gracias a la labor de diversas organizaciones civiles, que aunque difieran en rango de acciones, tienen un objetivo común: el bienestar animal.

La Ley No. 81 de julio de 1997 es la encargada, dentro de nuestra Constitución, de explicitar lo que en materia legislativa concierne al medio ambiente y al uso de los recursos naturales. Los artículos 116 y 117 establecen de manera suscita lo referente a la flora y fauna. En grandes términos, este es el respaldo legal con que cuentan el resto de los seres vivos que junto a nosotros pueblan esta hermosa Isla.

El CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente) es el responsable de todo lo relativo a diversidad biológica, incluyendo a las especies endémicas y en peligro de extinción. ¿Pero… y el resto de los animales?

Al Ministerio de la Agricultura y al de la Industria Pesquera le corresponde el cuidado de la fauna terrestre y marítima, respectivamente. Sin embargo, lo cierto es que contamos con un gran vacío legal en este sentido, que a la postre, más allá de afectar a los animales, nos perjudica a nosotros como sociedad.

Desde hace muchos años, miles de personas y organizaciones abogan por que se instaure una Ley de Protección Animal. Dicho decreto debe regular no solo el cuidado hacia los animales afectivos, sino también a aquellos destinados al consumo, tracción e investigaciones. De igual manera, debe velar por el control de los sacrificios religiosos así como las actividades culturales y recreativas que involucren animales.

Está claro que si el problema fuera solo con “los perros y gatos”, es probable que desde hace tiempo ya tendríamos una ley que sancione el abuso. Lo complicado en esta cuestión son las muchas aristas que tienen que converger en un mismo documento legal.

Más allá de todo el aspecto jurídico del tema, hay que destacar la meritoria labor de cientos de personas que contribuyen a diario con su granito de arena; algunos, incluso, han puesto un camión entero. Tal es el caso de organizaciones como CEDA (Cubanos en Defensa de los Animales), PAC (Protección a Animales de la Ciudad), VESPA (Veterinarios por la Protección y el Bienestar Animal) y Aniplant; esta última, a su vez, es la única con reconocimiento legal.

Valia Rodríguez, fundadora de CEDA, nos comenta un poco sobre este proyecto que surgió en junio de 2016, cuyo objetivo principal es ayudar a los animales sin hogar:

CEDA es una iniciativa de participación popular. Nuestra misión es tratar de disminuir las poblaciones callejeras en La Habana a través de campañas de esterilización, el rescate y la promoción de la adopción por encima de la compra. Nuestro segundo objetivo es la educación de la sociedad en contra de maltrato y la violencia que se refleja en los animales. Hacemos jornadas de concientización a través de materiales divulgativos que repartimos en lugares con bastante afluencia de público.

Recientemente hicimos una actividad en la Alianza Francesa con un grupo de niños. Realizamos una serie de preguntas desde: ¿Qué cosa es una mascota? ¿Por qué los animales domésticos no son juguetes? ¿Por qué hay animales en la calle? Las respuestas de los niños fueron increíbles.

Estamos tratando de sistematizar un espacio que nos dieron los viernes en Habana Radio para hablar sobre estos tópicos. Mayormente nuestra plataforma es online: las personas pueden ponerse en contacto a través de nuestro sitio web, la página en Facebook y los números de teléfono.”

A propósito de la importancia que le confiere a la vigencia de una Ley de Protección Animal, Valia nos comenta:

“El hecho de que haya una Ley no quiere decir que no habrá maltrato; pero te permitirá controlar y encauzar las conductas disfuncionales. Además, los científicos han demostrado que los actos de crueldad animal son conductas psicopáticas y antisociales; los maltratadores van perdiendo la sensibilidad y, en muchas ocasiones, terminan violentando e incluso asesinando a otras personas. Necesitamos este marco legislativo, es la única forma de hacer una sociedad más noble; incluso por nuestros niños, quienes luego repiten estos comportamientos erróneos.

Sabemos que la ley se va a demorar, pero tenemos que seguir insistiendo; demostrando con evidencias que el maltrato existe y que nos afecta como sociedad. No es exclusivo de aquí, pero ese no es el punto: Cuba es el pedacito que nos toca y su sociedad definitivamente nos interesa.”

Por otra parte, tuvimos la oportunidad de conversar con Yohany y Patricia, miembros activos de VESPA. Estos jóvenes veterinarios nos contaron sobre el proyecto surgido en las aulas de la Universidad Agraria de la Habana (UNAH), en Mayabeque:

“Los perros mal cuidados del campo iban a parar a la universidad; entonces llegó un momento que se hizo necesario habilitarles un refugio. Luego de esterilizar, desparasitar y cerciorarnos de que estos animales tengan un buen estado de salud; les buscamos un hogar.

Nuestra misión es la formación ética y profesional de los alumnos de medicina veterinaria en relación al bienestar animal. Cada año captamos nuevos estudiantes, les hablamos del proyecto, y los interesados se suman a nosotros.

Otro de nuestros objetivos es el control de las poblaciones callejeras. Hacemos una campaña de esterilización mensual en los municipios de Mayabeque; principalmente dentro de San José de las Lajas.  El mes que no se realiza la campaña de esterilización, los estudiantes hacen campañas de desparasitación y vacunación antirrábica.”

Con respecto a la utilidad que, desde su punto de vista, tendrá la Ley de Protección Animal; Yohany nos revela otra cara de esta polémica moneda:

Quizás hasta el tema de la producción para el consumo se beneficie con esta ley; porque cuando tienes un animal en malas condiciones- de tenencia, manejo, alimentación, etc.- éste no va a producir lo que debería. No hay interés en los que cuidan vacas, por ejemplo, de que elaboren o no mayor cantidad de leche; por tanto no hay atención a su cuidado. Por otra parte, y no menos importante, la existencia de una ley disminuirá las poblaciones callejeras de animales abandonados.”

Las iniciativas en relación al bienestar animal también han calado en el mundo de las revistas digitales, desde que en mayo de 2016 saliera a la luz El Arca.  Esta publicación, aunque está dirigida en primera instancia a los amantes de los animales, tiene como objetivo sensibilizar y educar a la población en el cuidado que se debe tener con las distintas especies.

Cada número tiene como protagonista una mascota; ya sea perro, gato o de otra índole. Sin embargo, sus diferentes artículos van más allá de estos animales destinados a hacernos compañía.

A propósito de la política editorial que sigue El Arca, donde no se acostumbra a exteriorizar las muestras de maltrato y crueldad animal, su director Alberto González nos comenta:

“Si existiese una ley que realmente amparara los animales, o un lugar o institución al que pudieras llegar y denunciar los actos de violencia o maltrato, entonces valdría la pena que se mostraran todas estas injusticias que ocurren a nuestro alrededor. De otra manera solo estaríamos fomentando una prensa amarillista que, en consecuencia, resulta desesperanzadora.

Lo que hacemos es todo lo contrario: mostrar las acciones positivas que se emprenden en pro del bienestar animal. Eso ha incentivado a que muchas personas se comuniquen entre ellas y se unifiquen en relación a esta causa.

Por otra parte, tenemos una sección que se llama “Maltrato o inconsciencia animal”, que de manera indirecta menciona algunas prácticas erróneas, demasiado frecuentes lamentablemente, en el cuidado de los animales. Por ejemplo, muchas personas dejan a las aves enjauladas todo el día al sol; o a un ave muy grande en una jaula demasiado pequeña. Todos esos elementos, aunque muchas veces se hagan de forma inconsciente, son formas de violencia. Queremos que las personas reflexionen.”