Aumenta el precio de las viviendas en el Malecón

Aumenta el precio de las viviendas en el MalecónLA HABANA, 12 Julio Poseer una casa que dé con sus puertas al enorme sofá de La Habana que es el Malecón se ha convertido en un tesoro desde que con las reformas de Raúl Castro se reanimó el mercado inmobiliario en Cuba.

El Malecón permite disfrutar del inigualable espectáculo de contemplar el sol hundirse en las aguas del Golfo al final de la tarde o disfrutar de la brisa sentado en el muro mientras las personas llegan al que, sin dudas representa uno de los puntos de encuentro preferidos de la sociedad cubana.

Por eso no es de extrañar que las viviendas en la avenida se vendan en precios exorbitantes que van desde los 60 000 a los 200 000 dólares.

A los que tienen la posibilidad de adquirir un inmueble en la populosa zona se les abre un horizonte de posibilidades. Restaurantes, cafeterías u hostales tienen el futuro asegurado en el Malecón.

Algo que saben muy bien los grandes grupos hoteleros que también se han lanzado a su conquista aprovechando las brechas que han dejado los derrumbes. Así, en la misma esquina de Prado y Malecón se está construyendo un hotel de lujo que debe inaugurarse a finales de este año 2018.

Vivir del Malecón

Los alquileres particulares en el Malecón se encuentran entre los más caros de La Habana (la zona se paga), lo que ha significado un filón de oro para no pocos propietarios como Guillermo Pérez Herrera, un capitalino de 64 años, que alquila una de las habitaciones de su apartamento en el número 105 a 35.00 CUC la noche.

Igual sucede con Casa Malecón Habana, entre las calles Cárcel y Genio. Allí Reinaldo Silverio, junto a su hija y su yerno gestionan un mini hostal de tres dormitorios en un edificio de la década de 1950. Ellos cobran 40.00 CUC por noche y siempre están llenos. Incluso en estos momentos en que los arrendadores de otras zonas de la capital se sienten la merma del turismo los alquileres de Malecón siguen abarrotados gracias a la magia del sofá de La Habana.

Algunos, por el contrario, prefieren vender sus propiedades, revalorizadas gracias a la reforma de Raúl Castro:

Liam Menéndez Blanco, vende por 80 000 dólares sus dos pisos ubicados en el edificio de la calle Marina No. 155, muy cerca de La Rampa. Con paciencia espera el comprador que seguro llegará, pues según dice: “El lugar es espléndido, tiene hasta agua y luz”.

En el Malecón no vale aquello del valor del metro cuadrado. “Aunque algunos calculen que se mueve entre 500 y 600 dólares, aquí eso no sirve. Depende mucho de la situación de la vivienda y de las condiciones de los edificios, porque algunos de ellos están muy deteriorados”, explica un agente inmobiliario.

La tasación final de un inmueble depende de las condiciones del mismo. Un apartamento en buen estado con tres dormitorios ha llegado a venderse a 200 000 dólares. El precio también varía en dependencia de la zona del Malecón, la zona más cotizada hoy en día es el llamado Malecón Tradicional, más cercano a La Habana Vieja, pero también mucho más deteriorado.

Algunos sueñan con salir de la pobreza vendiendo sus casas a precios exorbitantes sólo por encontrarse en el Malecón. Ese es el caso de Mileidy Verdecia, quien pide nada menos que 90 000 dólares por su casa, estrecha y en malas condiciones; pero muy cerca del parque Antonio Maceo.

Y habrá quien la compre, o al menos eso piensa Mileidy, quien asegura que ya hay varios interesados pero que ella “no guarda turnos”.
(www.islalocal.com)