Atardecer en El Jardín de los Milagros

havana-live-jardin-milagrosLA HABANA, 9 Julio  (Por Marita Pérez Díaz) Nadie pensó que la bebé prematura se salvaría aquella tarde. En una de las fincas más intrincadas de Villa Clara, los guajiros imitaron una especie de incubadora y ocurrió el milagro.

Así se llamó, Milagros, la que luego sería madre de Guillermo Rojas Velázquez, el dueño de uno de los restaurantes más famosos de La Habana, según el sitio web de viajeros TripAdvisor. Por ella nombró a su restaurante El Jardín de los Milagros, convertido desde su apertura hace cuatro años en el lugar ideal para los momentos en familia.
El espacio al aire libre, con abundante vegetación, sombra y colorido, invita también al esparcimiento en pareja o en grupos de amigos. En calle 37 no. 817 entre 24 y San Juan Bautista, Nuevo Vedado, la paladar resulta una especie de oasis criollo en medio de la ciudad. Las ofertas de comida cubana son variadas y creativas, con abundantes opciones de coctelería.
Los precios oscilan desde 4.75 a 12 pesos convertibles, acompañados de un trago de bienvenida, guarniciones de arroz, ensaladas de vegetales y vianda frita. Integra, además, una variante vegetariana que los distingue por su exquisitez.
El chef atrae a los clientes, tanto nacionales como extranjeros, con su plato principal “Redondo de cerdo”, preparado con carne porcina, jamón, queso, y cocinado lentamente con miel y vino blanco. Sin dudas, su mejor atractivo resulta el proyecto “Atardecer habanero”, en convenio con la Agencia de Viajes Havanatur, donde grupos de hasta 60 personas pueden iniciar la aventura desde las seis de la tarde hasta las once de la noche.
Un servicio de transporte en auto clásico por lugares turísticos de La Habana está incluido en la oferta si se solicita. El recibimiento de los clientes se realiza de forma personalizada con flores para las mujeres y tabacos con el sello de la casa para los hombres.
Un trío de música tradicional cubana los espera junto a una pareja de baile. Para iniciar el consumo se brinda un mojito, un jugo natural de frutas o un coco preparado con su agua y ron Havana Club. De aperitivos las apetitosas frutas de estación, para luego degustar los entrantes de frituritas de malanga, picaditos de tamal con ajonjolí salteado, tostones rellenos y brusquetas.
el-jardin-de-los-milagrosPara continuar disfrutando de un atardecer típico habanero, el plato principal nos propone cerdo asado, vianda hervida con su mojo, ensalada mixta de vegetales y arroz moro o arroz y frijoles negros. Los postres caseros a elección consisten en dulces de frutas en almíbar con queso o “flan de caramelo de la abuela”. La sobremesa convida a una buena conversación, entre la agradable música y un café expreso, cappuccino o un ron añejo.
Para Guillermo, esta iniciativa vespertina tiene valores añadidos en cuanto a cultura, precios módicos y servicio profesional: “Tratamos de no quedarnos con lo guajiro, sino de ofrecer esa tradición cubana como la vive el habanero”. Un restaurante reconocido, avalado por los propios clientes que repiten las visitas. Un lugar convertido en jardín para el deleite de los sentidos y donde en cualquier momento puede ocurrir la magia del placer. Un sitio lleno –¿por qué no decirlo?– de plantas y de milagros.
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