El arte boricua se abre paso en La Habana

 El arte boricua se abre paso en La HabanaLA HABANA, 3 Julio Durante los 17 años que lleva visitando esta isla caribeña, Wilfred Labiosa ha tenido en mente la idea de convertirse en una especie de llave para los artistas boricuas por estos lares.

Y ese sueño ha comenzado a tomar forma en el Espacio Altamira, una galería ubicada en los bajos del edificio de igual nombre en el barrio habanero de Vedado, y en cuyas paredes ya cuelgan obras de varios pintores de la “Isla del Encanto”, bajo el título “Paisajes Boricuas”.

“Algo pudimos adelantar hace año y medio, cuando trajimos a la galería de la Biblioteca Nacional y al edificio de arte moderno del Museo Nacional de Bellas Artes la retrospectiva de Antonio Martorell y mi padre -con quien comparte nombre y pasión-, fallecido hace dos años”, comentó Wilfred Labiosa .

En esta exposición colectiva de arte puertorriqueño, representado por la Galería W. Labiosa (1937-2017) se exponen, además del reconocido artista y mecenas Wilfred Labiosa, padre, obras de Emily Vando, Alduvar, Martínez Geigel, Sixto Cotto, Lilian Colón y Eddie Rosado.

Destaca la propuesta por el colorido y la exquisitez en las técnicas empleadas, con predominio de la serigrafía y el óleo, y motivos diversos que van desde un paisaje marino del área de Salinas, pasando por una preciosa vista de El Yunque, hasta llegar a la arquitectura colonial del Viejo San Juan.

“Hemos tenido la fortuna de contar con una excelente acogida en este espacio, que con mucho entusiasmo le ha abierto las puertas a la Galería Labiosa en Cuba. ‘Cocinamos’ esta propuesta junto a los encargados de este magnífico lugar, para no sólo incluir obras de mi padre, sino también de sus alumnos y profesores, y dar a conocer que no son él y Martorell los únicos artistas plásticos de Puerto Rico”, explicó Wilfred Labiosa.

Mientras, Yamilet Pardo y su esposo Edel Bordón, quienes rigen los destinos culturales del Espacio Altamira, se mostraron muy complacidos por la oportunidad de acoger una propuesta como esta. Ambos artistas plásticos y profesores de la Escuela Nacional de Arte (ENA) creen fervientemente en el poder del arte para hermanar pueblos, y para mejorar la espiritualidad y la calidad de vida de la comunidad, uno de los fines del proyecto que echaron a andar durante la pasada Bienal de La Habana.

“Este lugar era un recinto abandonado y en muy mal estado, en los bajos de un edificio de 55 apartamentos. Junto a otros vecinos pensamos en cómo pudiéramos revitalizarlo para el beneficio de la comunidad. La idea fue tomando fuerza y ganando apoyo”, explica Bordón, quien junto a su esposa ha estado a cargo del proceso de curaduría.

“Cada quien aportó lo que pudo y logramos rescatar un lugar que poco a poco va abriéndose espacio como referencia cultural en la ciudad. Aquí hemos acogido muestras que han incluido obras de renombrados pintores, también importantes muestras fotográficas, ycomo esta de artistas boricuas, otras de corte internacionales como esta, que nos prestigian”, agregó.

El espacio ha quedado abierto a próximas propuestas llegadas desde la hermana isla.

“La idea es seguir trayendo arte y cultura, a pesar de que, por lo visto en los últimos días, la política de Estados Unidos con respecto a Cuba va cambiar, y con ella inevitablemente la de Puerto Rico también. Pero eso no significa que será imposible seguir trabajando en el mismo sentido”, apuntó Labiosa.
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