Promoción “imaginativa” para vender casas

havana-live-Real Estate -modifiedLA HABANA 2 Abril (ANSA por Francisco Forteza)- Quienes tratan de vender sus casas en Cuba en un mercado complejo y en expansión recurren a imaginativas promociones, entre estas la de un propietario que describe su vivienda como “capitalista” y otro que oferta un bonito apartamento capitalista en el 2do piso de un edificio pequeño de 3 pisos”, dice uno de los anuncios en Internet. El término “capitalista” se refiere a la época de su construcción, antes de que fuera fundado en el país el socialismo tras el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959. “Vendo casa muy bonita con arquitectura original, en reparto Atabey (Habana) playa, casa muy bonita con una arquitectura muy original, siete habitaciones, en…$ 500.000”, expone un propietario. Numerosas páginas digitales están dedicadas actualmente a esa promoción privada en Cuba.
Algunas de las ofertas no son tan suntuarias. Un propietario en Santiago de Cuba, a 900 kilómetros al este de la capital cubana, ofrece su casa de dos habitaciones por “2.500 CUC o 60 mil moneda nacional”. En Cuba circulan dos monedas, el CUC, con un valor similar al dólar y el peso nacional, que vale 24 unidades por CUC. Ya comenzó un proceso oficial para terminar con esa dualidad. El mercado cubano de compra y venta de viviendas “avanza”, de acuerdo con una información reciente de las notarías y registros civiles del Ministerio de Justicia. El reporte en la prensa local indicó que en 2013 las compras y ventas de inmuebles en el país aumentaron en un 3 % frente a 2012. La autorización en 2011, tras casi medio siglo de inexistencia, de un mercado cubano para comerciar viviendas fue parte de los cambios decretados por el gobierno del presidente Raúl Castro desde 2008 para “actualizar el socialismo” con el fin de hacerlo “más eficiente y sustentable”. Desde diciembre de 2011, Esteban, un habanero de 73 años de edad, decidió vender un apartamento que poseía desde hacía 30 años en El Vedado, un barrio capitalino, para comprar una casa en las afueras de la ciudad. “Gané dinero en la transacción y me mudé otras veces”, confesó a ANSA. Hoy tiene una bella casa de cinco habitaciones con un gran jardín en otro barrio de La Habana y quiere venderlo. “No confío en los anuncios.
Traen problemas. Ofrezco mi vivienda verbalmente a gente que sé que puede comprarla. Mi único objetivo es mejorar la comodidad de mi familia, que es muy numerosa, y no convertirme en un “corredor” inmobiliario”, dijo. El ex empleado tiene cinco hijos y 10 nietos y quiere residir con todos en la misma casa. Pese a los precios que pueden verse en Internet, María Hernández, de 42 años de edad, por su parte, dijo que “resolvió” su problema de vivienda, que era “grave”, pagando una pequeña vivienda “poco a poco” con su trabajo como empleada de cuentapropista. “Antes del decreto de 2011 no sabía qué hacer. No podía vivir más donde lo hacía. La ofertas, todas ilegales, eran un robo”, aseguró. Aún el déficit de viviendas en Cuba es elevado. Estadísticas afirman que puede llegar al medio millón de casas. Además de “liberar” el comercio de inmuebles, las autoridades han abierto posibilidades de créditos bancarios y permite a los ciudadanos levantar sus propias casas, con recursos propios.