Caracoles africanos gigantes que proliferan en el área de Miramar

 Caracoles africanos gigantes que proliferan en el área de MiramarLA HABANA, 2 de diciembre. El caracol gigante africano (Lissachatina fulica) fue reportado por primera vez en Cuba en 2014 en el municipio habanero de Arroyo Naranjo, que hasta entonces era desconocido para la isla.

Un artículo más reciente publicado en la fuente de noticias en español, La Jornada (traducido por computadora), se reportaron miles de caracoles en el Parque Metropolitano de La Habana.

El jueves, una fuente dijo a Outbreak News Today que “están proliferando en el área de Miramar, en las cercanías de Calle 30 y Avenida 7”, en el área de las embajadas a unos 10-12 km del centro de La Habana.

El caracol africano gigante es originario de África oriental, especialmente en áreas de Kenia y Tanzania, aunque se ha extendido a Asia y América.

¿Cómo llegaron a Cuba? Los expertos no están seguros

“No sabemos las causas reales de cómo llegó a Cuba, pero pudo hacerlo por motivos culturales, ya sean ornamentales o religiosos, lo que motivó la entrada al país”, dijo el Dpa Michel Matamoros Torres, investigador del Instituto. para la Investigación en Sanidad Vegetal (INISAV). .

En los campos afectados hay varias teorías, de una persona que las crió como animales domésticos y escaparon al elemento decorativo y la versión más extendida: que llegaron a la isla para usarlas en ritos de santeros de origen africano.

“No podemos decir que la religión tenga algo que ver con el caracol gigante africano, aunque tenemos algunos elementos que nos hacen pensar que pueden ser ellos, y es por eso que alertamos a los religiosos”, dijo Matamoros con cautela.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo incluye en la lista de las 100 especies dañinas más invasivas del mundo, además de considerarlo como el vector principal en el mundo de Angiostrongylus cantonensis, que causa la meningitis eosinofílica en humanos.

Esta es una infección parasitaria en ratas donde madura. Moluscos como caracoles y babosas capturan larvas Angiostrongylus ingiriéndolas en heces de rata.

La infección con este parásito ocurre al ingerir accidentalmente o intencionalmente caracoles crudos y babosas. La lechuga y otras verduras de hoja también pueden ser una fuente si están contaminadas por pequeños moluscos.

Comer gambas y cangrejos crudos o poco cocidos que hayan ingerido moluscos también puede ser una fuente de infección. Para obtener más noticias e información sobre enfermedades infecciosas, visite y “me gusta” en la página de Facebook de Enfermedades infecciosas.

La infección por Angiostrongylus cantonensis suele ser asintomática o levemente sintomática. Los síntomas generalmente aparecen en 1-3 semanas. La enfermedad más grave es la meningitis eosinofílica. Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, rigidez en el cuello, hormigueo o sensaciones dolorosas en la piel, fiebre baja, náuseas y vómitos.

Los síntomas pueden durar semanas o meses. El fluido espinal exhibe eosinofilia de más del 20%. Las muertes rara vez se informan.

La prevención de este nematodo consiste en no comer caracoles o babosas crudos o poco cocidos, cocinar cangrejos y gambas para matar las larvas y limpiar a fondo la lechuga y otros productos.