Cuba celebra una década de hoteles, móviles y ordenadores “para cubanos”

 Cuba celebra una década de hoteles, móviles y ordenadores "para cubanos"LA HABANA, 1 apr. Cuba celebra una década de hoteles, móviles y ordenadores “para cubanos”

Este 31 de marzo, Cuba cumplió diez años del levantamiento de las prohibiciones que impedían a los ciudadanos cubanos dormir en hoteles de la isla, disponer de teléfonos móviles a su nombre o comprar computadores.

Prohibiciones instauradas durante el gobierno de Fidel Castro y que el menor de la familia, Raúl Castro, decidió terminar por “absurdas” y con la idea de “actualizar” el socialismo cuando hizo el relevo político en la presidencia, en febrero de 2008.

Apenas un mes después de asumir el cargo, Raúl Castro hizo oficiales estas disposiciones, que también incluían poder viajar al exterior, rentar vehículos o comprar y vender casas, ganándose mayor popularidad entre la población que “no sabían por qué eran discriminados en su propio país”, explica Reinaldo, de 57 años y ciudadano de La Habana, a la agencia EFE.

Todas esas acciones cotidianas estuvieron vetadas para los cubanos hasta hace una década y únicamente reservadas para los turistas y extranjeros. Así fue como las tiendas comenzaron a vender, un día después, electrodomésticos, televisores y máquinas como los computadores con los que conectarse a Internet.

Lo mismo ocurrió con la telefonía, a cargo de la Empresa de Telecomunicaciones Etecsa, alrededor de la cual se formaron grandes colas para disponer de una línea personal y ahora cuenta con 4,6 millones de usuarios.

Aunque todos estos cambios fueron paulatinos, sobre todo porque se vieron condicionados por el poder adquisitivo de los cubanos, que por entonces tenían un salario de 17 dólares de media, y dormir en un hotel equivalía a cuatro veces más o dar de alta un teléfono costaba 111 dólares.

Diez años después, la apertura hacia el exterior y una creciente presencia del sector privado en el país, ha hecho que más cubanos puedan permitirse disfrutar de estos derechos, a pesar de que el sueldo ronda los 29 dólares.

Con EFE