De fiesta Ballet de Camagüey por sus 50 años

LA HABANA, 20 nov. Primera compañía de baile clásico creada después de 1959, el Ballet de Camagüey se inauguró en 1967, una noche cuando se bailaron precisamente las tres obras mencionadas, La sílfide, el pas de trois de El lago de los cisnes y La fille mal gardée.

Pero la celebración del aniversario 50 excede el día primero y la rememoración fundacional pues abarca una jornada que también abarca desde el día 2 hasta el 9 de diciembre cuando se desarrollarán otras presentaciones de la compañía camagüeyana junto con otros colectivos danzarios como el Ballet Contemporáneo de Camagüey y la Compañía Folclórica Camagua.

Como parte del aniversario, que se está organizando desde el año pasado, se resalta el estreno de las piezas Suite Géneris, Vals y Fantasía, obras del prestigioso coreógrafo y Premio Nacional de Danza, Alberto Méndez.

En las celebraciones estarán presentes figuras del Ballet Nacional de Cuba, como Aurora Bosch, una de las grandes bailarinas que ha dado Cuba, y también asistirá a la celebración Danza Combinatoria de Rosario Cárdenas.

Se organizaron también varias inauguraciones de exposiciones de fotografías y carteles sobre la daza, reconocimientos a personalidades e instituciones, y una peregrinación a la tumba de Vicentina de la Torre, fundadora del Ballet de Camaguey.

También se programa una siembra de árboles en la sede de la compañía, todo ello dedicado también a Vicentina de la Torre, y a Fernando Alonso, fundador de la Escuela cubana de ballet, y quien por 17 años dirigiera el colectivo camagüeyano.

Fernando se divorció de Alicia Alonso para contraer segundas nupcias con la bailarina cubana Aida Villoch, y así tuvo que abandonar el Ballet Nacional, del cual era director en ese momento. Poco después, con su nueva esposa, aceptó encabezar el Ballet de Camagüey, compañía necesitada por entonces de reorganización.

Fernado Alonso trabajó para dotar a aquellos bailarines noveles de buena técnica y profesionalismo escénico, condujo la política de repertorio en este sentido y, aunque privilegió las obras tradicionales, hasta el punto de parecer conservador, facilitó también el desarrollo de nuevos coreógrafos y consiguió que la agrupación tuviera un perfil propio y lograra éxitos en lugares como Colombia, México, Grecia y Chipre.

El Ballet de Camagüey se anotó otro éxito recientemente con sus presentaciones en La Habana de su versión del ballet Carmen.
Con información de Cibercuba