223 cuentapropistas acusados de evasión fiscal podrían ir a la cárcel

LA HABANA, 28 feb. (Cibercuba) La Oficina Nacional de la Administración Tributaria de Cuba (ONAT) ―creada en el año 1995― es el organismo cubano que se encarga deprocesar y de revisar las declaraciones juradas sobre los ingresos personales de aquellos cuentapropistas que mensualmente superen los 2500 pesos cubanos (CUP), y a quienes se les cobra un impuesto del 3 %.

Sin embargo, un reciente reporte del diario Trabajadores ha dado cuenta de un total de 223 casos de evasión fiscal que han sido detectados y que han sido remitidos a los tribunales de la Isla.(foto: trabajadores)

Se trata de personas que realizaban un trabajo por cuenta propia pero que no declaraban a la ONAT, que lo hacían por debajo de los ingresos reales o que incumplían con parte de la normativa existente. Si fueran declarados culpables, esos cuentapropistas podrían ser condenados, incluso, a ocho años de prisión.

Sonia Fernández ―directora jurídica de la ONAT― ha explicado a medios de prensa que los tribunales han dictado ya algunas sentencias, que se encuentra entre los 2 y los 5 años de cárcel.

La Policía ha tomado parte en 136 de las 223 denuncias, de acuerdo con datos ofrecidos por el diario Trabajadores.

Pero, ¿cuáles son los delitos en que incurren los acusados de evasión fiscal?

Entre los principales problemas se encuentra declarar ingresos mensuales por debajo de los reales, no acudir al registro del contribuyente o incluso no actualizar los cambios de dirección.

La directora jurídica de la ONAT precisó que, en este sentido, ya se aplicaron:

“más de 300 acciones contra quienes ejercen ilegalmente una actividad por cuenta propia, lo cual conlleva a una presunción de deuda por el período de tiempo estimado de trabajo y multas con el máximo rigor”.

Valga destacar que el pago de la “deuda” no supone que se detenga el proceso penal. Ello quiere decir que, una vez abierto el expediente por evasión fiscal, la cárcel puede convertirse en el destino final de cualquier manera.

El citado medio de prensa destaca el caso de la provincia de Sancti Spíritus, donde fueron aplicadas miles de multas a cuentapropistas.

Durante 2016 los inspectores de esa provincia realizaron 4.807 controles, en los cuales se detectaron violaciones en más del 50 %. Las multas aplicadas superaron los 800 CUP en cada caso.

Los municipios con mayor cifra de infracciones se localizaron en la cabecera de esa provincia central del país y en el municipio de Trinidad, localidad de elevado potencial turístico, como es sabido.

Algunas de las violaciones detectadas en Sancti Spíritus son recurrentes en todo el país: la venta de productos industriales, la utilización de materias primas compradas en el mercado negro y la comercialización en sitios no autorizados.

En el caso de La Habana, se cita el caso del municipio de Arroyo Naranjo, donde se recuperaron más de 4 millones de pesos en Moneda Nacional, en concepto de deudas fiscales.

En Cuba más de 200.000 trabajadores tendrán que rendir su declaración jurada en este 2017. De esa cifra, 170.000 son cuentapropistas, lo cual representa un 33,7 % de quienes no trabajan directamente vinculados a ninguna empresa estatal.

Según cifras del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, ejercen el trabajo por cuenta propia en Cuba alrededor de 535.000 personas.

Aunque es obvio que es necesario el control del cuentapropismo en la Isla, si bien es innegable que la ley está hecha para cumplirla, tampoco es menos cierto que sería deseable descomplicar el engranaje burocrático que frena, en muchas ocasiones, que el cumplimiento de la ley sea más una quimera que una realidad entre los cuentapropistas.

También estaría bien sacar conclusiones sobre los motivos que, en ocasiones, lleva a los cuentapropistas a frecuentar el mercado negro. “A veces ser honesto es complicado”, declaraba un cuentapropista de la Isla hace unos meses, y tal vez es hora también de preguntarse por qué.